El estado de Chihuahua prevé obtener una producción de 1.4 millones de toneladas de maíz durante 2026. Esta estimación se mantiene estable respecto al año anterior, a pesar de que la superficie destinada a este cultivo bajo sistemas de riego se redujo en aproximadamente 10 mil hectáreas, según los datos de la Secretaría de Desarrollo Rural.
Rogelio Olvera García, jefe de Agricultura de la dependencia, explicó que en 2025 se establecieron cerca de 140 mil hectáreas de maíz de riego, mientras que para el actual ciclo agrícola la cifra disminuyó a 130 mil hectáreas. Pese a esta contracción en la siembra, las expectativas oficiales apuntan a igualar el volumen de cosecha de la temporada pasada.
Precios impulsan al maíz blanco
Respecto a la variedad de los cultivos, el funcionario detalló que el 70 por ciento de la producción corresponde al maíz amarillo, considerado la especialidad agrícola de Chihuahua. El 30 por ciento restante es maíz blanco, una variante que ha ganado terreno recientemente debido a que ofrece mejores precios de comercialización, lo que ha motivado a los agricultores a destinarle una mayor superficie.
Municipios líderes y afectaciones
La región occidente concentra gran parte de esta actividad primaria. Cuauhtémoc encabeza la producción estatal con 35,800 hectáreas sembradas este año, una ligera baja frente a las 37,200 hectáreas de 2025, donde los rendimientos superaron las 10 toneladas por hectárea.
Por su parte, Namiquipa incrementó sus parcelas de 25,250 a 26,480 hectáreas; sin embargo, las autoridades reportan la pérdida de 3,000 hectáreas siniestradas en ese municipio. Otras localidades con actividad importante incluyen a Bachíniva y Riva Palacio, que mantuvieron sus 8,700 y 8,000 hectáreas, respectivamente, proyectando en conjunto más de 93 mil toneladas. En contraste, Buenaventura registró una caída drástica, pasando de 11,850 hectáreas a poco más de 8,200.
El reto de los cultivos de temporal
A la par de la agricultura comercial de riego, Chihuahua cuenta con cerca de 100 mil hectáreas de maíz de temporal, cuyo propósito principal es el autoconsumo de las familias productoras. En condiciones óptimas de lluvia, esta modalidad aporta unas 130 mil toneladas adicionales. No obstante, Olvera García reconoció que el déficit de precipitaciones oportunas mantiene en incertidumbre el balance final de la cosecha en las zonas serranas y rurales del estado.







