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Los matrimonios igualitarios en Chihuahua


Ecos de Dora Villalobos

¿HABRÁ LEY DE MATRIMONIOS IGUALITARIOS EN LA ERA PANISTA DE CHIHUAHUA?

El Registro Civil ha legalizado 97 matrimonios igualitarios en Chihuahua.

Los primeros once los realizó obligado, a través de amparos que concedió la Justicia Federal en el 2013 y el 2014.

La institución estatal llevó a cabo los 86 restantes sin objeción. Simplemente acató la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que decretó inconstitucional cualquier ley que prohíba el matrimonio entre personas del mismo sexo.

El año pasado se casaron 56 parejas y en lo que va del presente año han contraído matrimonio otras treinta. Lo más seguro es que en los próximos años la cifra se incremente considerablemente.

Son personas homosexuales. Hombres y mujeres de Ciudad Juárez, Cuauhtémoc, Parral, Delicias, Jiménez, Camargo y de esta capital que decidieron legalizar su relación. Algunas de estas personas ya vivían en pareja.

¿Alguien conoce a estas parejas?

Seguramente sí. Pero deben de ser muy pocas personas. Familiares. Amistades. Compañeros y compañeras de trabajo. Algunos y algunas vecinas. La enorme mayoría de la sociedad chihuahuense ignora quiénes son esas parejas de homosexuales que decidieron legalizar su unión en Chihuahua.

¿Alguna persona se ha visto afectada por alguno de estos 97 matrimonios igualitarios? No lo creo. Ni siquiera conocemos a esas parejas.

Entonces, ¿por qué tanta oposición a los matrimonios igualitarios?

Son muchas las razones. Creencias muy arraigadas. Creencias religiosas, ideológicas, filosóficas, culturales. Muchos miedos. Ignorancia.

A mi juicio, no tiene caso entrar en una discusión desde las creencias. Claro que es importante. Claro que es necesario. No hay nada más apasionante que defender nuestras creencias. Cada quien las de cada quien. Pero difícilmente llegamos a un acuerdo por esta vía.

La única discusión que rinde frutos a corto plazo es la jurídica. Por eso haré el análisis y fijaré mi posicionamiento por esta vía.

Vivimos en una sociedad de reglas. Reglas morales y reglas legales. Ambas cambian. Han cambiado históricamente. Cambian constantemente. Unas sustentan a las otras. Casi siempre cambian primero las reglas morales porque siempre hay alguien que se opone a ellas.

Así ocurrió con las y los esclavos. Durante mucho tiempo era moral y legalmente aceptable que hubiera amos y esclavos. Alguien se opuso. Se revelaron. Hicieron protestas, manifestaciones. Hubo guerras. Muchas muertes. Ahora resulta inconcebible pensar en el esclavismo como una forma de hacer sociedad.

Igual ocurrió con la lucha racial en varios países del planeta. El ejemplo más cercano lo tenemos en Estados Unidos. Durante siglos, las y los afroamericanos sufrieron discriminación, violencia y persecución. Apenas han pasado 53 años del famoso discurso “Tengo un Sueño” que pronunció Martin Luther King aquel 28 de agosto de 1963 frente al monumento Abraham Linconln, en Washington DC, en la histórica manifestación que concentró a más de 200 mil personas que luchaban por los derechos civiles de los afroamericanos.

Todavía hay discriminación racial en el país que presume ser el más democrático del mundo. Todavía hay grupos que mantienen vivo el Ku Klux Klan. Pero la mayoría de las y los norteamericanos consideran inmoral la discriminación y las leyes son más que claras en favor de los derechos humanos de las y los afroamericanos en Estados Unidos. Y en el mundo.

Las mujeres mexicanas nos hicimos ciudadanas hace sólo 63 años. Antes de 1953 no podíamos votar ni ser votadas. Durante muchos años era moral y legalmente aceptable que las mujeres no participáramos en política.

Afortunadamente algunas mujeres alrededor del mundo se opusieron y lucharon en contra de esas creencias. Muchas activistas sufrieron represión. Fueron encarceladas. Algunas murieron.

Todavía en la actualidad hay personas, hombres y mujeres, que no están de acuerdo en que las mujeres ejerzamos el poder político y gubernamental en las mismas proporciones que los hombres. Moralmente hablando, muchas personas ven mal que las mujeres tengamos igual poder que los hombres. Por fortuna, las leyes están respaldando el cambio.

Ahí está la Paridad Electoral. Apenas la estrenamos y ya rindió frutos. Por primera vez en la historia de Chihuahua tendremos un Congreso del Estado con mayoría de mujeres. De dos alcaldías que estaban en manos de mujeres, en la próxima administración se incrementarán a 24. No es cualquier cosa, es la tercera parte de los 67 municipios, incluido Chihuahua, la capital del estado.

Lo mismo está ocurriendo con las personas homosexuales. Hace mucho que viven en pareja. Hace tiempo que decidieron luchar por sus derechos humanos. Han logrado que la mayoría de las y los mexicanos respetemos su orientación sexual. No es preferencia, es orientación sexual.

Muchos países ya modificaron sus leyes para respaldar jurídicamente los derechos de las personas homosexuales, incluido el matrimonio. En México y particularmente en Chihuahua estamos en este proceso. Estamos discutiendo la conveniencia de legalizar los matrimonios igualitarios.

Igual que en discusiones anteriores, la polémica de las creencias, de las reglas morales, se está dando en las plazas, en los medios de comunicación, a través de la protesta.

Y por supuesto también estamos esgrimiendo el marco legal. A mi juicio, debemos hacerlo a partir de los derechos humanos. Por fortuna desde el 2011 fueron elevados a rango Constitucional.

En términos legales, no hay la más mínima duda. Las personas heterosexuales y homosexuales tenemos los mismos derechos. Por eso la Suprema Corte de Justicia ha sido puntual en respaldar los matrimonios igualitarios en términos jurídicos. Y lo seguirá haciendo.

Es claro que en términos morales hay chihuahuenses que todavía están en contra de que las parejas homosexuales contraigan matrimonio. La concentración que realizaron el 10 de septiembre da una idea no sólo de la cantidad de personas que tienen esa postura, sino de los argumentos que sostienen.

Pero más allá de las manifestaciones con argumentos morales, a favor o en contra, hay una gran polémica legal.

Con once amparos a favor, el Centro Humanístico de Estudios Relacionados con la Orientación Sexual (Cheros) obligó al Registro Civil de Chihuahua a permitir los matrimonios igualitarios en el estado. En los últimos cuatro años han contraído matrimonio 97 parejas homosexuales en distintos municipios de la entidad.

Pero Chihuahua no cuenta con una ley que respalde los matrimonios igualitarios. El Gobierno del Estado decidió acatar el fallo de la Suprema Corte de Justicia, pero sólo en lo administrativo. No promovió una ley que reglamente su decisión administrativa. Tampoco el Congreso del Estado lo hizo. Ni lo harán, por lo menos las administraciones actuales. Están por terminar sus gestiones y en lo último que piensan es en los matrimonios igualitarios.

La pregunta es: ¿Cuál va a ser la postura de la próxima administración, tanto del Poder Ejecutivo, como del Poder Legislativo?

El gobernador electo, Javier Corral Jurado, ha dado buenas señales.

A partir de la concentración que llevaron a cabo miles de personas que están en contra de los matrimonios igualitarios el 10 de septiembre, Corral llamó a respetar los derechos humanos de las personas homosexuales más allá de las creencias religiosas.

Hace unos días se reunió con los obispos católicos de Chihuahua y fue claro en puntualizar la conveniencia de la separación entre la Iglesia y el Estado.

Pero una cosa es la postura moral que puede tener el gobernador y otra la decisión jurídica.

El reto de Corral es grande. Sobre todo si tomamos en cuenta que el Congreso del Estado tendrá mayoría panista, partido que ha mantenido una postura conservadora en contra de los matrimonios igualitarios.

Con tanto problema que enfrenta Chihuahua, seguramente este tema no es prioridad para el gobernador electo. Pero tarde o temprano tendrá que tomar una decisión. La expectativa es grande porque antes y después de su elección ha reiterado su vocación derechohumanista.

Ojalá esa decisión no tarde mucho. Y ojalá se apegue a los derechos humanos. Si se tarda, puede perder la oportunidad de posicionarse como un gobernador de avanzada a nivel nacional.

Y es que la estrategia jurídica que inició el Centro Humanístico de Estudios Relacionados con la Orientación Sexual (Cheros) en el 2013 todavía no termina. Al contrario, avanza y se perfecciona.

Todo indica que, paradójicamente, Chihuahua tendrá una ley de matrimonios igualitarios en la era del PAN, justo cuando el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo estén en manos de un partido conservador que se resiste al cambio.

El Cheros está promoviendo recursos de revisión ante la Suprema Corte de Justicia para que declare inconstitucional el Código Civil del Estado de Chihuahua. Necesita cinco fallos a favor. Hasta el momento ha interpuesto diez recursos y acaba de obtener el primer dictamen a favor. Le faltan cuatro. Seguramente los conseguirá y el Congreso del Estado, aunque tenga mayoría panista, tendrá que hacer reformas para legalizar los matrimonios igualitarios.

Al tiempo.
Los matrimonios igualitarios en Chihuahua Los matrimonios igualitarios en Chihuahua Reviewed by Armando Nevarez on 3:14 p.m. Rating: 5

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